Cuando leo acerca de las atribuciones y explicaciones que se desprenden del término histeria , observo que desde finales de la edad media, dicha palabra usada hasta entonces para designar expresiones individuales, de ciertos fenómenos llamados histéricos, se desplaza hacia manifestaciones colectivas, en forma de danzas y otras expresiones masivas, características de aquella Europa. Lógicamente, la interpretación que en ese período de la historia, se hace de la histeria, está en consonancia con las ideas acerca de lo sobrenatural y lo mágico, que impera acerca de la enfermedad mental, en general, en aquellos tiempos. Con el transcurso de los siglos y las investigaciones científicas, ha habido una apertura de las concepciones y por ende, de los términos, para poder intentar pensar la cuestión, la preocupación, sobre todo desde el siglo XVI al XX, donde se introduce la idea de una determinación psíquica. Fué la histeria, la que puso a la medicina en los límites de su saber. La histeria causó confusión y desconcierto. Ella crea y recrea lo insólito y se halla diversificada en su expresión en toda la patología médica. En el campo estricto de la Psicología y la Psiquiatría, se utiliza el término, igualmente para referirse a trastornos de conversión, a estados disociativos, a personalidades peculiares o manifestaciones colectivas determinadas e incluso señalar a pacientes varios que resultan molestos para el facultativo, denominándolos fingidores o manipuladores o bien directamente, conflictivos. En lenguaje coloquial, histérico, también se utiliza para adjetivar, refiriéndose a toda manifestación explosiva de la conducta. A los investigadores, también les llamó la atención, la organización familiar y social de estas personas, donde han observado el control de la situación que obtienen, a través de su singular manera de establecer o atentar contra sus relaciones personales, utilizando, a veces sin saber y otras no tanto, sus síntomas para dirigir determinadas situaciones u obtener algunas concesiones. La tradición científica, aporta documentos que muestran una historia de las concepciones acerca de la histeria, que datan de los papiros egipcios y que testimonian acerca de las manifestaciones polimorfas de la histeria. Es al menos curioso, que una expresión clínica, cuya variedad es tan amplia que se llegó a recurrir- en el intento de explicarla- a teorías sobre fuerzas misteriosas o sobrenaturales operando en ella, en el enigma que representa; y así llegaron los especialistas, a atribuir la enfermedad, a una causa aparentemente orgánica y única: un útero migratorio, que invade el conjunto del organismo a causa de su insatisfacción. Justificando de dicha manera, un tratamiento "lógico", que consistía en hacer que ese órgano móvil, se reintegre a su seno "natural". El tratamiento, previsto en sus comienzos y así establecido, consistía entonces, en asegurar al aspecto biológico, corporal, su alimento, es decir, desinflar la insatifacción sexual de las jóvenes y, para otorgar gravidez al órgano, aconsejaba el matrimonio, como solución a dichos males. Se llegó a decir, que si tener movimiento propio es un indicador de cierta cosa animada, todo lo que se mueve por sí mismo es de rango "animal" y se lo llegó a llamar así, reconociendo en él, movimientos propios de sofocación, de precipitación, contracciones musculares muy llamativas: incluso pueden ser tan violentos que a menudo provocan la pérdida de otros sentidos, con movimientos como si fuera una lipotímia, un síncope, una epilepsia o apoplejía y a veces, de verdadera semjanza de una muerte.
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La Histeria
jueves, 30 de julio de 2009Publicado por yomero en 15:49 0 comentarios
Etiquetas: Psicoanalisis
La Piel: Un Órgano De Expresión
miércoles, 29 de julio de 2009
La piel, es una zona límitrofe entre un cuerpo y el mundo y, si pensamos con las teorías más actuales sobre la producción de la salud, podemos considerar la piel como un lugar de gran sencibilidad que reacciona directamente a los procesos psíquicos inconscientes. De una manera específica, las enfermedades de la piel se expresan en manifestaciones que podríamos decir, es como si hablaran a través de la extensión cutánea, más allá de los alcances de un control consciente.Manchas, determinadas figuras, puntos rojos, rosas intensos o suaves, donde se puede leer una frase atrapada en la piel, como escrita en las células, expresada en la mucosa. Cada unidad de la manifestación cutánea, en una erupción por ejemplo, digamos que es como una letra, una unidad que en relación con otras, forma una estructura en la que se puede leer la presencia de una determinada enfermedad. Manifestaciones normales de la piel que se rigidizan, autonomizan y se constituyen en enfermedad, desde sus formas leves o agudas, hasta sus muestras permanentes o crónicas. Desde la antiguedad, las enfermedades de la piel fueron estudiadas con una doble mirada, había algo incomprensible en ellas, algo que escapaba al microscopio de la físico-química. La piel es un órgano sobre el cual se expresan con objetividad, las diferentes situaciones emocionales, trayendo como consecuencia alteraciones del riego sanguíneo, de la humedad, la temperatura, o directamente, se manifiestan trastornos en las zonas en contacto con el exterior. La importancia del factor psíquico en estas perturbaciones, ha sido descrita y considerada desde hace mucho tiempo. Eczemas, verrugas y otras dolencias, fueron observadas por dermatólogos y psicoanalistas y, estudiando detenidamente la cuestión, se llegó a pensar que en muchos casos, obedecían en su desarrrollo a causas y encrucijadas perfectamente suceptibles de un tratamiento psicoterapéutico. Las concepciones más avanzadas en dermatología, consideran la participación de múltiples factores en la producción de dichas enfermedades, coincidiendo de alguna manera con la ecuación etiológica propuesta por el Psicoanálisis. A partir de la teoría freudiana, se abre la necesidad de un estudio integral del paciente y su situación vital; considerando la enfermedad de la piel, como una reacción de la totalidad de un organismo frente a los estímulos tantos físicos como psíquicos. De la observación en clínicas dermatológicas, se han extraído interesantes conclusiones en las cuales se describe una atmósfera psicológica característica, que señala que las personas con dichas afecciones, presentan una situación psíquica, que ha sido descrita como una deseseperación controlada pero ansiosa, diferente a una depresión pero con una ansiedad particular, ya que si bien no están amenazados de muerte, el aspecto exterior de su cuerpo, se encuentra enfermo y por ello está comprometida su imagen social, algo muy importante en nuestra sociedad. Esto es motivo de una intensa preocupación, que se transforma en una fuente de ansiedad y a la sensación de molestias o dolor, se les suma la mortificación que producen. Estas circunstancias, esta trama subjetiva, distingue a estas personas de otras. Suelen ser, por esos motivos, objeto de comentarios sociales, pudiéndose encontrar casos de rechazo, motivados por la idea de un posible contagio o una imagen de poca pulcritud. La piel es un lugar terminal del cuerpo, en el que actúan equivalentes de procesos emocionales, siendo lo que podemos llamar, " un órgano de expresión", determinado por procesos definidos, tanto si se efectúan a través del sistema nervioso voluntario como involuntario. Cuando pensamos la piel, debemos tener en cuenta, que no es percibida como un sistema de capas, tal como lo es desde el punto de vista histológico, sino que el sujeto recibe los efectos en los términos de las situaciones en las que se halla implicado. En ocasiones, las manifestaciones de la piel, aparecen en puntos de sencibilidad a diferentes estímulos, tales como el frío, el ardor, la comezón o el placer. Y es así, como las cualidades del sistema táctil, desde el punto de vista estético y cosmético, puede dar lugar a sensaciones de belleza o fealdad, de pureza o impureza, palidez, rubor, suavidad o aspereza. Se han realizado experiencias con hipnósis, como con la histeria, en las que se llegó a provocar lesiones cutáneas y a curarlas con el mismo procedimiento, en un lapso de tiempo muy breve,lo cual a llevado a los investigadores a plantear seriamente la presencia y la importancia de factores psíquicos, en la producción y en la cura de estas afecciones.
Publicado por yomero en 23:48 0 comentarios
Etiquetas: Psicoanalisis